lunes, 6 de junio de 2016

Texto 11.5

Publicado por El Aventurero el Jun 6, 2016 en Prólogo a la carta número once. La cárcel del ego.


11.5 “En este tiempo es habitual que las gentes simulen tener cualidades de las que carecen, y a más de ser de las imposturas más permisibles por más comunes, conduce a torcer muchas de las virtudes o fuerzas inherentes a la voluntad”.

COMENTARIO DE EL AVENTURERO
Cuando el ego se pone delante de la persona creando una máscara, se distorsiona el impulso que permite nuestro crecimiento y desarrollo.
Una postura honesta con uno mismo y una actitud de humildad que parta de reconocerse en un estado no definitivo ni completo, puede que sea la premisa necesaria para que aflore la virtud y con ella, nuevas cualidades latentes. En cualquier caso, la virtud entendida como fuerza, parece que debe partir de una actitud de limpieza alejada de egolatrías.

domingo, 5 de junio de 2016

PUERTAS QUE GIRAN Y POLÍTICOS DE PROFESIÓN

Hace poco oí en la BBC un programa en el que contaban la historia de un policía brasileño destinado en un escuadrón cuyo cometido, literalmente, era el asesinato de presuntos delincuentes considerados especialmente peligrosos. Relata cómo al principio se veía un héroe patriótico y cómo, poco a poco, se fue metiendo en un laberinto de violencia. Sus actitudes agresivas fueron creciendo hasta que, un día, amenazando a su mujer con la pistola, se le disparó, matándola. Arrepentido, se entregó a la policía para cumplir su penitencia y fue condenado, ingresando en una prisión común donde, como policía, era detestado y amenazado por los demás internos. Su vida cambió radicalmente con la visita de un religioso que enseñaba a los presos la importancia de la cultura y la educación. Empezó a estudiar consiguiendo licenciarse. Unos años después de cumplir su condena, recibió una extraña oferta: se le ofreció dirigir un centro penitenciario en Brasil. Persuadido de la importancia de la cultura en la rehabilitación de los presos, instauró métodos innovadores para ese país, que lo hicieron ser elegido durante varios años como el mejor director de prisiones de Brasil.

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sábado, 4 de junio de 2016

A dos voces

− ¿Por qué no darle tregua a trágala que engulle torpe desidia?

− Y cuartelillo al asco que la vomita.