domingo, 27 de marzo de 2016

Testo 10.18


Publicado por El Aventurero el mar 27, 2016 en Décimo Mensaje. El vehículo de la fe, el amor


10.18 “Esta configuración energética endógena femenino-masculino sería el manantial de toda la fuerza, y en ella se sustancia un arquetipo primordial que empuja a encontrar su correspondencia en el mundo exógeno definido por el análisis descriptivo-sensitivo de lo común”.

COMENTARIO DE EL AVENTURERO

Según la física moderna, todos y cada uno de los puntos del tejido espacio-temporal que da forma a nuestro Universo poseen una gran potencialidad energética. En lo que la física denomina vacío cuántico se almacena gran cantidad de energía que, aún no formando parte de lo que denominamos plano fenoménico, sería de alguna manera el sitio desde el cual todo nace y en el que todo muere.

No es un sitio, más bien es un estado energético, el estado fundamental, el estado desde el cual toda la materia que compone nuestro Universo es proyectada formando la realidad manifiesta.
Cualquier fuerza física que moldee nuestra naturaleza, por sutil que sea, porta una información. Se sabe que esa información esta codificada por medio de partículas llamadas bosones. Estos bosones se mueven por el espacio y el tiempo como un fiel reflejo de las vibraciones que nacen y mueren en el vacío a lo largo de la trayectoria que estas partículas realizan. Así pues, el vacío no es solo el estado desde el que la materia asoma y se esconde, sino que además ciertas vibraciones de su energía se interpretan como las fuerzas de la naturaleza. Toda fuerza de la naturaleza ha de nacer y morir en el vacío.

¿Se está hablando del manantial de donde brota la fuerza del Amor primigenio?

Antes aún que el cielo y la tierra
ya existía un ser inexpresable.
Es un ser vacío y silencioso, libre,
inmutable y solitario.
Se encuentra en todas partes
y es inagotable.
Puede que sea la Madre del universo.
No sé su nombre,
pero lo llamo Tao.
(Cap. XXV)

El Tao, por su naturaleza, no actúa
pero nada hay que no sea hecho por él.
(Cap. XXXVII)

El Tao es lo más profundo de todos los seres.
(Cap. LXII)
Lao Tse. Tao Te King

miércoles, 23 de marzo de 2016

Mitos (de la antigüedad, o de ahora mismo)

¿Son fantasías o son la plasmación de sentimientos humanos a los que se ha dado nombres propios para convertirlos en mitos, protagonistas o héroes de leyendas  con los que escenificar las situaciones a las que abocan los sentimientos y sus encuentros y desencuentros?

¿Son, quizás, símbolos de algo intangible como puedan ser los neurotransmisores cerebrales pasando información de unas neuronas a otras cuyo representante sería Hermes, el mensajero de los dioses?

Ares, dios de la guerra, ¿no representa de algún modo el conflicto, la duda?

Hera, diosa del matrimonio, ¿no representa el orden establecido?

Hefesto, dios del fuego, ¿no representa la pasión?, ¿no representa también la destrucción?, ¿no hay en la pasión algo de destructivo y en la destrucción algo de purificador?

Atenea, diosa de la sabiduría, enseñó a los mortales los números, ¿podría estar representando la razón, la lógica?

Urano, el cielo, el firmamento, ¿no estará representando todo lo creado?

Zeus, hijo de Urano, ¿no representa tal vez la consciencia (incompleta) del todo que no alcanzamos a abarcar?

Las musas, ¿no representan la creatividad regida por el hemisferio derecho del cerebro?

Y un etc todo lo largo que se quiera.

No parece que sean invenciones.