jueves, 18 de junio de 2015

Burbujas 2



Se investiga y, sí, la Ciencia hace muchos avances en cómo cuidar el cuerpo, para que vivamos muchos años y con buena salud. Pero se investiga muy poco, y se avanza apenas - o a la vista está para cualquiera que mire un poquito a su alrededor - en qué pasa, qué está pasando para que la bondad, la capacidad de empatía del género humano con sus semejantes (y no digamos ya con el resto de los seres vivos, que cada cual "ama" a su mascota pero el resto de animales suele serle del todo indiferente) esté tan estancada, e importe tan poco.

lunes, 15 de junio de 2015

Refugiados


Ese niñito, con su chupete colgando.
¿De qué manera crecerá?
¿llegará a adulto?
¿Cómo será su vida adulta si la alcanza?
Nunca he podido entender qué hay de tan fuerte en el instinto sexual para que las personas sigan engendrando hijos aun en condiciones tan durísimas.















domingo, 14 de junio de 2015

Texto 9.1

Publicado por El Aventurero el jun 14, 2015 en Prólogo a la carta número nueve. La sangre del futuro

9.1 “Todo en este Planeta es una transmutación constante de pulsiones y vida. La energía se va transfiriendo entre diversas formas de combustión, y en este juego luditrágico de vasos comunicantes el hombre se sitúa en la cúspide de la pirámide. La lucha por la subsistencia ha sido, y aún sigue siendo, la gran deuda de la especie y de todas las especies, aun no teniendo consciencia de que más allá de la vida molecular, de las transferencias energéticas de la célula, puede existir otra realidad convocada por un atman colectivo que resuma, ilumine y conecte todos los aspectos transferenciales del mundo aparente. La lucha por la seguridad alimentaria ha estado llena de cicatrices, y la Humanidad histórica conocida ha ido recorriendo diferentes fases, todas ellas basadas en criterios depredatorios”.





COMENTARIO DE EL AVENTURERO

¿Por qué es una deuda la lucha por la subsistencia? Quizás la acción de ingerir cadáveres y la competencia generada entre los seres humanos para la consecución de dicho fin,nos coloca en la sensación de que nuestra vida se sustenta en la capacidad para controlar este aspecto, alejándose del respeto profundo a todas las formas de vida que buscan completar su propio ciclo en la tierra.

La depredación consiste en la alimentación a base de individuos de otra especie para subsistir. El problema aparece cuando se sobrepasa la necesidad por culpa de la codicia, la gula y el poder; entonces nos creemos dueños de la vida ajena y la depredación se empieza a extender entre los propios seres humanos. El campo de batalla se ha sofisticado en la sociedad occidental, trajeados y con corbata se luchan los intereses individuales, arrasando a otros individuos. Muchos de esos otros no los conoceremos nunca, lo cual nos desensibiliza respecto a nuestros actos, actos de depredación que buscan en la posesión la sensación efímera de aumentar la frontera de lo que abarcamos.

Más ningún átomo de nuestro cuerpo nos pertenece, todos fueron adquiridos a partir de otros organismos y al acabo de siete años nuestra estructura atómica se habrá renovado y los átomos que estaban presentes en nuestro cuerpo estarán deambulando por otros organismos en un ciclo casi infinito.

Quién sabe si en ese tránsito de la materia por diferentes identidades o formas de vida se produzca una comunicación, una unión a otro nivel que nos acerque a compartir una experiencia de vida no restringida a la individualidad.