domingo, 25 de agosto de 2013

25/8/2013 14:55

Sí,  después de no sé cuánto tiempo sin ir los saqué a primeros de mes.  Como son tres volúmenes interpreté tres guerras carlistas pero no, buscando en Internet creo entender que el asunto es la segunda. Me ha sorprendido un poco porque no me imaginaba a Valle-Inclán carlista. Aunque también me da la sensación, en el tercero, Girifaltes de antaño, sobre todo, de que  ya no está tan convencido.  
Ese personaje  (¿o es persona real?, el cura Santa Cruz, que parece que sí), según habla de él, sin denostarlo lo pinta (o yo lo percibo) como un auténtico fanático. No sé si es lo que pretendía, pero son rasgos que tienen más fuerza que una afirmación rotunda. Decir tal persona es…  (lo que sea, para bien o para mal) y aplicar un calificativo siempre resulta pobre, cabe ponerlo en duda y pensar “bueno, esa es tu opinión”, pero cuando te muestran un retrato de sus pensamientos…
 Me gusta, y creo que se da poco en la literatura, el tono e imágenes poéticas contrastando con escenas crueles.
No se te ocurra por favor empezarlos porque los tengo que devolver el día cuatro y no te daría tiempo; me obligas a llevar cuenta de qué tengo que volver a sacar y termino perdiéndola.
Hoy está muy en silencio, cosa rara, y si le diriges la palabra sólo emite monosílabos.
Te dije que ya no los necesito, que bajo a la calle.  Y me parece mezquino  eso de echárselos al bolsillo; o se toma o se deja, pero eso de…  Aunque hay gente que los colecciona o argumenta que son para el caballo ¿Y tenemos nosotros un caballo?
 No vuelvas a hacerlo, por favor.
No enchufes la nevera que es adrede. Descongelando. 

martes, 20 de agosto de 2013

21/8/2013 18:00

No te lo vas a creer pero ha averiguado cómo se hace para que esos archivos se puedan ver sin que haya que descargarlos, después de que he estado todo el día intentando hacerlo. Y le había dicho porque eran cerca de las once y media que se marchara a dormir - porque hoy, demorándose, demorándose, aquí que se ha quedado -, pero como va a su aire pues ni caso, ¿pero qué haces con una persona así? 
De manera que pensé que estaba mirando la radio, la tele quiero decir, que como a mí no me tira mucho no pienso en ella, y de repente me viene y "mira, ya lo tienes".
           - Ya tengo, ¿qué? - le digo.
           - Ven, ven - contesta.
Y me lleva al despacho y me enseña, en la pantalla del ordenador, un papel  documento con un renglón muy largo con aspecto de enlace.
           - ¿Y eso? - le pregunto.
           - Tú, pégalo.
Me quedé, te figurarás, talmente de una pieza. Pero lo más gracioso es que no he conseguido que suelte prenda de cómo lo ha hecho.
Claro que, tampoco es tan de extrañar, como sólo piensa en sus runrunes y sus neuronas ya se los saben de memoria las tiene descansadas para dedicarse a algo práctico.
Así que no me preguntes cómo, pero aquí están los resultado:
¡¡¡¡¡Diversigrama grande!!!!!
Y, el otro, el que está un poquito más abajo
Y fíjate que horas, de allí. Así que hoy también yo me quedo, que me da una pereza enorme salir ahora.
¿Que no estaba la llave?
Pues, perdona que te diga que eso nada más pudo ser que te confundieras de piso, o de puerta o de algo, porque no creo que pensaras que tenías que venir hasta aquí, y como comprenderás yo no estaba pensando en cruzar no sé cuántos Atlánticos por total una llave.
Búscala bien cuando sea de día. 
Mil euros, según dice, o el equivalente en su moneda, imagina, para que lo mandase reparar él mismo.
No te dejes, por favor, las luces encendidas.

lunes, 19 de agosto de 2013

Cuernos de abundantes abulias

Cuernos de abundantes abulias que se vierten a boca de mil jarros sobre hueras cabezas de chorlitos que se dejan, impávidos, inhóspitos, ajenos a mirar su mundo por su propia cuenta, engañar por aquellos que se empeñan en que riqueza y bienestar y buen vivir es la pereza que coarta y que invalida y que cercena el impasible impulso que se aliena en los obtusos ángulos de mentes de tantos necios como indolentes se condenan al gobierno de los que sólo cuentan con su propia ambición para ganar la apuesta; verterán, el día en que la tortilla dé la vuelta, todo un clamor de exordios y de arengas sobre la faz, atónica o perpleja, del que vera sucumbir el craso error de la indolencia. 

domingo, 18 de agosto de 2013

18/8/2013 13:58

Pues por nada especial, sólo porque se  acostumbra a buscar siempre en los mismos sitios y, como los niños chicos, “mamá, no lo encuentro”; que no es que yo pretenda — acuérdate qué le pasó con la grapadora — que tenga que andar desenfundando los cojines cada vez que quiere seguirme la pista, pero aprender (que para eso nunca es tarde) que nada se consigue en la vida sin esfuerzo, pues no está mal.
Además, quiero que se demore en encontrarme para posponer en la medida de lo posible que me diga, pues lo que te dije, que nunca escribiría que.
¿Pero me estoy yo lucrando o beneficiando de alguna manera?
No creo, así las cosas, que se me pueda echar en cara nada.
Que lo digo también por ti, que no quiero por favor notitas ni junto al rododendro ni en el cajón — no de los cubiertos, que como lo vacié nunca lo abro — de los apechusques de limpiar el calzado que no pienso abrir hasta el invierno. Y como las fotos que tenía en mente las he hecho pues en el del chifonier no creo, tampoco.
Pues en el Séptimo en Diego de León, que es muy agradable (vegetariano, en teoría, pero he pedido el menú  degustación y me han puesto de tercero carne), pero para regresar, con la calorina de las cuatro y pico… Y eso que llevaba la sombrilla.
Ayer vi a Jerry. Pero tú no sabes quién es Jerry. Está muy grande y yo creo que me conoce.


Y, bueno, este era el último apunte — sin título, que así estaba — de los encontrados en la carpeta amarilla, así que (considerando que me complacerás no afeando mi conducta por no tener palabra) imagino que pasará otra temporada sin cruce de recados, aunque si se te ocurre algo urgente debajo del zapatito de hierro — ese que está siempre en la primera bala de la estantería — es un buen sitio. Y si no me envías un mensaje perdido diciendo donde.

La diferencia horaria aquí es muy grande.


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