viernes, 24 de febrero de 2012

Mote para "Dile al viento que"

Dile al viento que se pare, que no sople y que se calle en los oídos de los niños y en las bocas de sus padres; de sus padres, de sus madres, sus abuelos y quién sabe si algún amigo lejano de la suegra de un viandante o cercano de un sobrino de un pariente navegante.
Díselo,  díselo al viento;  que no silbe y que se pare,  que se calle y que no sople secretos en los oídos de los torpes, tontos, necios, insensatos y mendaces  que no saben y no quieren dar los pasos que los lleven a algún día ser más listos, más buenos y más audaces y a aprender la voz del viento y a sentirlo, y a escucharle.
Díselo, díselo al viento;  dile al viento y a su padre el Dios que todo lo envuelve y la madre que lo pare, lo detenga y no lo deje de su mano desviarse lejos del soplo divino que divinamente yace tan tranquilo y tan sereno en el silencio que pace sobre los campos abiertos, las montañas y los mares.
Díselo,  díselo al viento;  y que se lleve de calle por atajos y veredas oscuros e intransitables la insensatez insolente que se mece y que subyace adormecida y perpleja, asombrada e insondable, entre las sombras sedientas de vientos que las arrasen y liberen las candelas que velan por alumbrarles.


Pulsen en el título los que prefieran la versión rap.

Marquito 15